lunes, 30 de marzo de 2009

-¿Qué pensás?, le preguntó su amiga mientras aprovechaban un tímido rayo de sol sentadas en la plaza.

- Nada.

- ¿Nada? ¿Y por qué te sonreís?

- No me estoy sonriendo.

- Sí que te sonreís. No me querés contar. Qué mala.

- Me da mucho gusto que la gente cumpla sus promesas.

- ¿Y por eso te sonreís? Qué tipa rara sos…


Jamás podría decirle a su amiga que pensaba en un hombre que no era su pareja. Le haría un escándalo y cientos de preguntas indiscretas.

Saboreaba lento el pequeño juramento que él le había hecho el día anterior, horas antes de verse en secreto en aquella habitación de paso, como sus encuentros.

Palabras escritas a la ligera pero que no dejaban de sonar en su cabeza y retumbar en sus tripas.

- Nos vemos mañana a las 13.30. Tenés que ser puntual. Porque a las 13.35 vas a estar desnuda y a las 13.36 voy a estar adentro tuyo.

- ¿Es una promesa?

- Claro.


Y volvía a sonreír con su pequeña travesura. Y con cada sonrisita secreta se le estrujaba el corazón y le temblaban las piernas.

Estaba excitada casi de manera impúdica, sentada en una plaza muy concurrida, tomando sol al pasar, charlando con una amiga y recordando promesas cumplidas.

Esa imagen también le causaba gracia.


- Dale, decime de qué te reís…

- Me acabo de acordar de un chiste.

- ¿Me lo contás?



miércoles, 25 de marzo de 2009

Let down


Cuando les dije que iba a volar, no les estaba mintiendo.

No esperen una crítica sobre el recital en sí, para eso están los diarios que todos conocemos. Yo les voy a contar subjetivamente algunas de las sensaciones que pasaron por mi cuerpo.

La banda sonó impecable. Musicalmente hablando, en los recitales el sonido no suele ser óptimo. Bueno, acá lo fue. Además el virtuosismo de Jonny Greenwood marca la diferencia en cuanto a la ejecución de instrumentos.
La voz de Thom Yorke se escuchaba perfectamente bien y la banda sonaba de manera impactante, sin saturar, sin ensordecer, perfecto.
Por momentos, este caballero inglés, supo dirigirse tímidamente al público casi siempre en castellano sin gestos demagogos. Y de a ratos, como poseído, bailó de esa manera que lo caracteriza, casi contagiosa, casi graciosa.
La escenografía era como estalactitas que llegaban casi hasta el piso, variando los colores y los climas según el tema.
Así, a veces eran una hermosa aurora boreal, otras un cielo estrellado, otras psicodelia pura, fuegos artificiales eufóricos, el fondo del mar tranquilo y azul, rayos enfurecidos, la soledad gris de una cueva...
Radiohead eligió de forma acertada los temas. Así, se escuchó el disco "In Rainbowns" casi completo y no faltaron todos sus grandes y absolutamente bellas canciones como "Paranoid Android", "Karma Police", "2+2=5", "Planet Telex". Para mi placer, cerraron con "Creep".
La combinación de esa voz, la música, las luces, la terrible tristeza de las canciones, la energía que emanaba ese público apasionado pero tranquilo, los coros, el cielo estrellado de Buenos Aires y los aviones que pasaban iluminados detrás del escenario, dio como resultado un clima embriagador, hipnótico, mágico y poderoso.
Mi almita se contradecía en forma constante porque a una melancolía embriagadora se interponía la dicha frenética de estar allí.
Raro. Contrastante. Afrodisíaco. Mágico.
Deliciosamente triste. Infinitamente poderoso.

Yo podía sentir como mis pies comenzaban a dejar el piso.
Lo juro, ¿me creen?

lunes, 23 de marzo de 2009

El martes es un buen día para volar

Mañana a la noche voy a ver Radiohead.
Este posteo tiene como único fin avisarles que no sé cuándo me repondré de semejante experiencia.
Supongo que para miércoles o jueves estaré volviendo a mi cuerpo.

Mientras, les dejo uno de sus temas más conocidos para que lo disfruten y vuelen un rato.
Con ustedes, Creep.


"Whatever makes you happy
Whatever you want
You're so fucking special
I wish I was special"

viernes, 20 de marzo de 2009

Seducir o voltear versión II (Actualizado)


En el blog Así me gusta a mí, mi amiga Stella plantea una encuesta sobre la seducción.
Ella se pregunta lo que tantos mortales: ¿Qué es lo que seduce de una persona? (Pavada de pregunta, les comento) Pero ya conocen a Stellita. Ella es así de sencillita.

Para la votación, plantea dos categorías, la física y la intelectual y propone que cada uno de los comentaristas vote por una opción de cada una. En criollo, qué los seduce de lo físico y qué los seduce de la personalidad de alguien.
Ganaron por amplia mayoría la mirada y el humor ingenioso, respectivamente.

Stella escribe:
"...en este blog, en donde yo vuelco tantas pavadas y me la paso haciendo chistes, algunos buenos y otros muy malos, es lógico que los comentaristas que participan aprecien el sentido del humor. De otra manera no volverían a comentar acá!
Quizás si hiciéramos la misma encuesta en un blog de relatos, o de poemas, o de política, la cualidad intelectual ganadora sería otra, ¿no?"

Tal vez sí, tal vez no.
Sean sinceros, abran sus corazones, piensen un rato y cuéntenme al oído qué los seduce de la otra persona.
Personalmente, repito el comentario que supe dejar en lo de Stellita:

"La mirada. Que me morfen con la mirada cuando les hablo, que se banquen la mía. Eso me gusta.
El humor inteligente me mata.
Y, principalmente, me seduce que me seduzcan"

Las urnas están abiertas. Ojo lo que hacen en el cuarto oscuro.


He aquí los resultados.
Por una cuestión de tiempo, voy a nombrar sólo los primeros lugares en ambas categorías.
De más está decirles que esperaba que respondan de la manera que lo hicieron.
Me encantaron algunas categorías como "Percepción la vida", " Capacidad para comunicarse", "Piel de terciopelo" o "Contorsionista".
Son increíbles.

Física:
1- Mirada/ojos: 10
2- Brazos/hombros: 4

Espirituales:
1- Humor inteligente: 10
2- Capacidad para comunicarse: 5
3- LA actitud: 3

Conclusión: Stellita, a ver si coincidimos que casi todos buscamos lo mismo y que en materia de seducción y preferencias, podemos decir que sobre gustos no hay nada escrito, que cada persona es un mundo maravilloso por explorar y que lo esencial es invisible a los ojos.

Gracias a todos por participar.


martes, 17 de marzo de 2009

¿Me repite la pregunta?



El domingo pasado, salió una nota en Clarín sobre la nueva jerga de ciertas tribus urbanas y de los jóvenes en general.
Al leerlo, me sentí como una vieja de 110 años, incapaz de comprender las nuevas tendencias. Porque estos chicos, no sólo usan neologismos (lo que no está tan mal, el lenguaje es algo vivo y se renueva en forma constante) sino que la están dando nuevas significaciones a palabras ya existentes. Esto hace que alguien como yo se quede afuera de la conversación. O algo así.
Claro que no tengo ni la más mínima intención de participar en esos diálogos, pero me quedo absorta pensando en cómo diablos hablará dentro de 10 años mi niñita que hoy tiene 2.

He aquí algunos ejemplos:

Arre: Interjección. Término flogger, usado al principio o al final de la frase. También se escribe como "ahrre" o "ahh rre". Ej. "Arre, te espero, cuidate".

Bigote: Sustantivo. Caretón, gil. Ej. "Para vos, Chatrán, bigote"

Cajetear: Verbo. Pensar, reflexionar. Ej. "Sentado y fumando con los pibes cajeteo /que fuiste la única persona que me escuchó decir te quiero"

Cara de jarra: Sustantivo. Borracho.

Effear: Verbo. Agregar a otra persona a la lista de favoritos (Friends and favorites) de un photo log o blog. Término flogger. Ej. "Effeame y avisá que te effeo en menos de cinco minutos".

Estar jirafa: Locución verbal. Tener mucha sed, tanta como debería tener una jirafa si atendemos a la distancia que debe recorrer un líquido a través de su cuello. Ej. "Pasame la birra que estoy re jirafa".

Fantasma: Peyorativo. Gil, bobo. Ej. "Yo no te conozco pero ya te imagino, fantasma de Capital que te hacés el tira tiro".

Gato: Sustantivo. Apelativo para designar a una persona, generalmente de forma despectiva. Se usa sólo en masculino. Ej. "Gato resentido la hago corta y no la estiro; rescatate y enfierrate que te estoy pidiendo tiros!"

Juguete: Adverbio negativo. Sinónimo de 'no'. Usado para negar, principalmente en respuesta una pregunta. Ej. "-¿Vas a ir a mi casa? -Juguete".

Liso: Adverbio. Sinónimo de 'bien'. Ej. "Estaba todo liso con vos, loco, pero ahora por jetón no te doy la remera".

Lol: Adjetivo. Algo divertido, que causa gracia o que es agradable. Se usa en expresiones como "está lol". Es un acrónimo de la expresión inglesa "laugh out loud". Se usa fundamentalmente en Internet. Ej. "Ja, ja,ja, lol" o "Esa foto está lol".

Pintar bondi: Locución verbal. Armar lío, tener problemas. Evolución de expresiones tumberas como "qué viaje me comí" (tuve un problema). Ej. "Rescatate porque pintó bondi" (Tranquilizate porque se armó lío).

Partir: Verbo. Sentir atracción hacia otro. Expresión flogger.

Quedar manija: Locución verbal. Quedarse con ganas de algo. "Me quedé manija de pizza".

Tap: Adjetivo. Codiciado, creativo, de la alta sociedad flogger. Viene del inglés 'top' Ej. "Wonder es la mejor, es re canio, re tap" .

Vagancia: Sustantivo. Barra, grupo. Ej. "Ha sido un día agitado me estoy muriendo de sed, en la esquina la vagancia tiene algo para beber"


Arre, banquen loco, no sean bigote, se me ponen media pileta y empiezan a cajetear algún comentario, que acá hasta los cara de jarra son bien recibidos, especialmente si están jirafa.
Y ahora me pongo a revisar a ver quien de Ustedes no me
affeó. No se hagan los fantasmas, vieja. No sean gatos... Miren que por ahora está todo liso.
Se me rescatan o acá pinta bondi. Y ya saben, este blog está bien tap. Ok??



Gente, escucho risas del fondo de mi placard; es mi título de Licenciada en Comunicación que se me está riendo a carcajadas...


(Qué lindas son mis All Star; me parten, me parten...)


domingo, 15 de marzo de 2009


"Ya no me enamora eso, Hugo.
¿Podés bajar que tenemos tres hijos?"


Simplemente, genial.
Gracias Tute.

viernes, 13 de marzo de 2009

II


Esta vez soy inocente.

Aunque reconozco que no puse resistencia.



Indefectiblemente, volé en caída libre hacia vos.


miércoles, 11 de marzo de 2009

El Bar de la Soledad


La vio por primera vez en un bar cercano a la facultad. Era de esos bares antiguos que rodean los centros de estudiantes pero en los que, paradójicamente, nunca había ningún alumno estudiando. La clientela consistía en borrachines, hombres insatisfechos, mujeres descuidadas, viejitos aburridos y jóvenes melancólicos.

"El bar de la soledad", lo había bautizado él. Entonces, aprovechaba el silencio del lugar para ir a estudiar sin tener que saludar a nadie y entablar una charla obligada.

Ella siempre se sentaba en una mesa al lado de la ventana sucia, pedía un cortado y se ponía a mirar hacia la calle. Apoyaba el celular en un costado y lo utilizaba de reloj. Sacaba un libro y se ponía a leer. De vez en cuando, con un lápiz hacía anotaciones al margen o subrayaba renglones. Tomaba un sorbo del café y miraba el teléfono.

Así cada vez.

Él estaba obsesionado con esa bella lectora de ojos cálidos. Era serenamente hermosa y tenía un cabello que olía muy bien y unas manos muy suaves. Claro, que esto lo imaginaba mientras la miraba. A veces, ella movía ligeramente los labios, como si la frase que estuviera leyendo mereciera ser dicha además de ser leída. A él le encantaba que ella haga eso, como si le estuviera diciendo un secreto al oído.

Todos los días se decía a si mismo: hoy le digo que la quiero. Pero no. Se levantaba antes que ella y se iba sin hablar. Y volvía a su casa mansa, a su mujer, a sus hijos, a su vida. Y sabía que iba a llegar a su hogar y conversaría y reiría con sus niños, besaría a su esposa y ella comenzaría a hablarle, a contarle sus cosas, que cenarían, que mirarían la televisión, que se irían a dormir y tal vez, con suerte, harían el amor.

Sin embargo, la chica de la ventana habitaba en su cabeza.

“Mañana le digo que la quiero, que no puedo dejar de pensar en ella. Que me diga su nombre y me cuente sobre lo que está leyendo.”


Y por supuesto, ya sabrán como termina esta historia. Fue contada demasiadas veces.


domingo, 8 de marzo de 2009

La sonámbula


El sonambulismo es algo muy extraño.
Porque el sonámbulo no recuerda nada de lo que le pasa. Ni siquiera recuerda un sueño, que sería lo más lógico.
Además, suben y bajan escaleras, no se golpean con los objetos que están en la habitación y pueden contestar si se les habla. Y todo con los ojos abiertos.
Alguna vez he contado que hasta los 17 años, aproximadamente, fui sonámbula.
Pero de esas sonámbulas importantes. No de levantarme y dar una vueltita por la habitación, o cerrar la puerta, o sentarme en la cama y vociferar alguna bobada incoherente. También hubo episodios aislados siendo más grande.
Mi madre de manera tenaz se encargó de recordarme todas estas anécdotas y como yo, otra vez, me las arreglé para que ella no pudiera tener la vida apacible y tranquila que quería tener.

Hubo varios episodios, por ejemplo, una vez salí a la calle y me senté en la vereda a esperar el colectivo con la mochila puesta (y en camisón, por supuesto); otra, prendí el Winco a todo volumen y me puse a bailar como Rafaela Carrá; también me he despertado apuradísima y mientras me desnudaba, corría a la ducha al grito de ¡¡¡Llego tarde!!!!!.
Tampoco faltaron episodios del estilo reordenamiento de cuartos, sea la cocina, el lavadero o la habitación de mis padres y apariciones (como un fantasma, me paraba al lado de la cama del que dormía plácidamente y ahí me quedaba). Me contó mi mamá que casi la mato de un infarto varias veces cuando, al despertarse asustada por sentir una presencia, estaba yo, muy rígida mirándola fijamente.
Hubo varias historias más que rozan lo bizarro y que son un poco más actuales, pero me las guardo para que no se asusten.

¿Alguno de mis queridos lectores es o ha sido sonámbulo? ¿Conocen historias de este tipo?
Por las dudas, si algún día me quedo a dormir en sus casas, cierren la puerta de calle con llave y escóndanla bien.
Como dice en la presentación del blog, no me pidan que me haga cargo…
Imagen: "Sonámbula" de José Carril

viernes, 6 de marzo de 2009

Versito de los viernes VII





Estoy inquieta y fastidiosa.


Con un vacío perenne que no se nota a simple vista.

Pero confío en tu instinto y en tu bisturí de brujo.
Hasta con tus ojos vendados.


(Y los míos, si querés).



lunes, 2 de marzo de 2009

Cambios


Estaban riendo y charlando cuando sin querer ella se pinchó el dedo índice con un clip medio desarmado.

Él le había avisado que se iba a lastimar.

Igualmente, sostenía que era injusto que le echara la culpa. Ella no lo había provocado.
Fue él quien le agarró ese dedo luego de mirar como el punto rojo comenzaba a hincharse de sangre, y justo antes de que la gota ruede hacia abajo, se lo metió en su boca angurrienta y lo chupó. Durante unos segundos, el dedo herido quedó descansando en la lengua de su captor, apresado y sumiso.
La chica se quedó pasmada mientras él la devoraba, lento. Y en el instante en el que ella empezó a sentir que se le erizaba el cuerpo, la trampa liberó al rehén.
Como si nada, siguieron la conversación.

Claro que ella nunca volvió a ser la misma.

Entre otras cosas, ya no soporta la luz del sol.