lunes, 21 de julio de 2008

El bar de la soledad


La vio por primera vez en un bar cercano a la facultad. Era de esos bares antiguos que rodean los centros de estudiantes pero en los que, paradójicamente, nunca había ningún alumno estudiando. La clientela consistía en borrachines, hombres insatisfechos, mujeres descuidadas, viejitos aburridos y jóvenes melancólicos.
El bar de la soledad, lo había bautizado él. Entonces, aprovechaba el silencio del lugar para ir a estudiar sin tener que saludar a nadie y entablar una charla obligada.
Ella siempre se sentaba en una mesa al lado de la ventana sucia, pedía un cortado y se ponía a mirar hacia la calle. Apoyaba el celular en un costado y lo utilizaba de reloj. Sacaba un libro y se ponía a leer. De vez en cuando, con un lápiz hacía anotaciones al margen o subrayaba renglones. Tomaba un sorbo del café y miraba el teléfono.
Así cada vez.
Él estaba obsesionado con esa bella lectora de ojos cálidos. Era serenamente hermosa y tenía un cabello que olía muy bien y unas manos muy suaves. Claro, que esto lo imaginaba mientras la miraba. A veces, ella movía ligeramente los labios, como si la frase que estuviera leyendo mereciera ser dicha además de ser leída. A él le encantaba que ella haga eso, como si le estuviera diciendo un secreto al oído.
Todos los días se decía a si mismo: hoy le digo que la quiero. Pero no. Se levantaba antes que ella y se iba sin hablar. Y volvía a su casa mansa, a su mujer, a su vida. Y sabía que iba a llegar a su hogar y besaría a su esposa y ella comenzaría a hablarle, a contarle sus cosas, que cenarían, que mirarían la televisión, que se irían a dormir y tal vez, con suerte, harían el amor.
Sin embargo, la chica de la ventana habitaba en su cabeza.
“Mañana le digo que la quiero, que no puedo dejar de pensar en ella. Que me diga su nombre y me cuente sobre lo que está leyendo.”

Y por supuesto, ya sabrán como termina esta historia. Fue contada demasiadas veces.

42 comentarios:

OliverX dijo...

es una elíptica rutina?

Christian dijo...

Mañana le digo que la quiero, que post tan abrazable. =)

Stella dijo...

Esaaaaaaa, me encantan tus historias en cuotas!!

Ojalá se anime, ojalá se anime!!!:)

Besosss

Y feliz dia de amigo, aunque sea atrasado!

Juliana dijo...

Qué lindo Wonder!! Me encantó! Sutil, duuulce...tiene una carga de resignación, y melancolía...
Me gustaron además las descripciones, y ese "como si la frase que estuviera leyendo mereciera ser dicha además de ser leída"
Hermoso, bah!
Un besote

el_iluso_careta dijo...

UPSSS, NO TENGO LA MENOR IDEA COMO TERMINA...CHE...

Wonder woman dijo...

OLIVERX, vaya a su cuarto y piense un comentario digno de usted. Luego venga y escriba. Vamos, no sea tímido. Besos.

CHRIS, el "mañana le digo que la quiero" está lleno posesión más que de ternura. Siempre me encantó decirle "te quiero" a alguien que deseo, porque habla de tener, de poseer, de tocar, de abrazar, como decís vos. El "te quiero" es egoísta. Me gusta pensarlo así, desde el placer. Qué opinás?? Besos.

STELLITA... ¿decís que la siga? No es muy obvio el final? Besitos!

JULI, siempre digo lo mismo, pero sos demasiado generosa. Si, hay melancolía. Es básicamente, un relato melancólico. Besos amigota.

JOP dijo...

Sedoso.
Me hizo recordar al relato del señor Daniel. Obseciones suyas Wonder? Recurrencias que interrogan.
Que dimensión esa de la rutina... De lo manso, de lo cómodo, de lo aparentemente seguro... Como si allí no hubiera elección.
Pensaba en "La insoportable levedad del ser" de Kundera y el rescate de lo que retorna siempre al mismo lugar. De la belleza de lo cotidiano en la seguridad de ese reencuentro.
Igual, me quedo con la pregunta sobre las recurrencias y las posibles respuestas.

Besos.

El Doc 9 dijo...

Todo puede ser tratàndose de un relato de la Wonder. A ver cuando se pasa por los Apuntes WW, un beso grande

Yle dijo...

no wonder, esas historias podran ser contadas miles de veces, pero siempre son diferentes, tanto como las personas que las protagonizan.

Estrella dijo...

Me encantó la historia, para empezar a hablar.
Pero a veces pienso que quizás, en ese mismo momento, la esposa esté en su casa, pensando en el tipo con el que se cruza en el tren todos los días.
De esas fantasías se alimentan hombres y mujeres, y quizás no sea buena que mañana le diga que la quiere: tal vez entonces caiga el desencanto. Tal vez ella tenga un voz horrible o diga una tontería tras otra. No lo sabemos. Solo nos inventamos un buen personaje para dar rienda suelta a nuestro mundo de fantasías.
O tal vez no. Y se anime y vaya y se amen y se casen y vivan felices y coman perdices... hasta que nuevamente, alguien se siente en la mesa de un bar... y bla bla.
¿Estuve muy negativa? Mmm, me parece que sí!

CecydeCecy dijo...

Prefiero quedarme con el misterio de lo que pueda ocurrir.
Linda historia, muy dulce.

besos Linda Wonder

WaitMan dijo...

Wonder... qué visión tan puramente melacólica.
Porque, digo yo:
Quizás, simplemente por estar leyendo plácidamente en el bar, ella tenía todo lo él soñaba que pudo ser y no fue.
Quizás el estaba más interesadoo en salir de su rutina que en enamorar a esa chica.
Quizás sólo la quería para salir de su aburrimiento.
Entonces, sospecho que por más que él fuera a hablar con ella, el final siempre será el mismo.

Y esta historia estará condenada a ser melancólica.

Juliana dijo...

Che, qué buenos comentarios!! Me encantaron los de Estrella y Waitman. Siempre es un placer volver a leer los aportes de los visitantes. De lujo!
Besitos

Mariscal dijo...

Cómo termina??

Yo me hubiera arrebatado como de costumbre.


Jajajajaja

Wonder woman dijo...

ILUSO!!! no me digas eso, che... Besotes!

JOP... soy una persona que se cuestiona cada día. Igualmente, este post tiene que ver ante todo, con la melancolía.
Y Kundera es uno de mis autores favoritos. Y siempre me pregunto: ¿Todo vuelve al mismo lugar? ¿Hasta qué punto capaces de torcer las cosas, de modificarlas? Besos querido JOP.

DOQUITO, nunca dejo de pasar. Claro, vos querés el comentario. Ok. Lo tendré en cuenta, pero después no me retes. Besitos.

Exacto ELY. Eso es lo que siento. Tal vez sea repetitiva, pero esta historia la vi tantas veces... Besitos.

Wonder woman dijo...

Por supuesto ESTRELLA. Claro que su esposa debe estar relojeando al muchacho del tren que le recuerda a su marido cuando la miraba con pasión. Es así.
Nos retroalimentamos de estas fantasías.... ¿qué sería de nuestra cabecita sin ellas? Y si, por eso no hubo final. Cualquier cosa puede haber pasado entre ellos. Buena, mala, interesante, aburrida. Depende de los actores y del final que querramos darle.
Vos elegí el que quieras. Cuál te gusta? Besotes.

Como gustes CECY. Sos dueña de tomar mi relato y darle el final que quieras. Besotes.

WAITMAN... gracias. Excelente lectura. Muy parecida a la de Estrella. Un placer tenerlo por aquí. Besitos.

Wonder woman dijo...

Viste JULI???? Esta gente no me da respiro!!! La verdad, que soy muy afortunada de tenerlos.
Es genial sentirse reinterpretada por ustedes. En serio, gracias.

MARISCAL!!!! Jaja!! Usted dice?? Besos.

Damián de Haedo dijo...

“Mañana le digo que la quiero..."
En mi opinión, ese mañana nunca llegó. El tipo continuó con la misma rutina, sentado silencioso en su mesa, mirando.
Hay gente que nació para estar sentada en el Bar de la Soledad. Y para imaginar cómo sería su vida si se decidieran a levantarse de su silla algún día.

.:: El Chini ::. dijo...

Wonder!

Qué bueno está tener todo ese cuadro mientras se lee el post... Misión cumplida, no?

Besos!

CLAUDE dijo...

¡No, no sé cómo termina esta historia! Ah, ya veo, la cuestión es dejar al lector con ganas, urdiendo finales por su propia cuenta.
Con este post entrás en mi arbitraria categoría de blogs “literarios”, o “cuenteros”, como prefieras.

Wonder woman dijo...

DAMIAN, que buena tu respuesta. Y sí, así es. Besotes.

Lic. CHINI... no entiendo... ¿me explicás un poquito más? Besos.

Estimado CLAUDE, ¿usted me dice que soy una cuentera o que dejo al lector con ganas? Ay, Claude... Ud. me confunde... Eso es malo o es bueno? Besitos.

JOP dijo...

Claro que hay melancolía en el relato Wonder. ¿Pero ella es causa o efecto de la situación del personaje? Me parece que su vida conocida y cotidiana sucumbe frente a la fantasía de aquella imagen que, como toda imagen, se desvanece ante la realidad.
Como alguien dijo antes, seguramente todo ese anhelo y esa ansiedad desaparezcan ante la realización. Tal vez se resista Wonder, pero también en esto, en mi opinión, hay recurrencia temática. Y digo temática y no a la de estilo o a la creatividad con la que usted sabe muy bien cautivarnos.
En cuanto a sus preguntas... ojalá tuviera alguna respuesta plausible.
Besos heroína.

El Fantasma dijo...

Cuantas historias de bares en tus cuentos. Y si bien muchas veces me sentí parte protagonista de tus historias, me acabo de dar cuenta de que nunca fui un hombre de bar.
¿Será una cuenta pendiente?
Con respecto al relato, no voy a imaginar un final... como siempre... sorprendeme !!!

Lucas Robledo dijo...

La verdad, es que llegue a este blog dando vueltas y, a pesar de que no es de los blogs que suelo leer, me quede por la lectura misma, por la redaccion impecable de los relatos.
Me gustaria preguntarte si te gustaria intercambiar links con mi blog, a pesar de la abismal diferencia de contenido de ambos.

Espero tu respuesta!!!
Saludos!!!

CLAUDE dijo...

Cuentera, pero con onda y estilo. Eso es muy bueno.

José Soriano dijo...

Se llamaba el bar Urquiza. Era un clásico, sólo allí había calvados del bueno.
Las chicas más lindas de Buenos Aires lo frecuentaban cuando filo juntaba a todas las Ciencias Sociales y Psico en la Calle Independencia.
Muy linda historia que bien la cuentas aunque haya sido vivida muchas veces.
Recién te descubro. Un hallazgo. Una perla.Gracias.
fraterno
js

Mensajero dijo...

Wonder...estamos siempre a tiro de tomar decisiones capaces de volcar drasticamente nuestro destino, pero somos muy conservadores.
El muchacho del bar no se animará, pero sí podría llegar a entregarse si es ella la que toma la iniciativa. La mayoría de los varones nos tiramos a la pileta solo si tenemos la certeza de que seremos contenidos por suficiente agua. Vamos muchacha del teléfono, hágale un gesto a nuestro galán!

AndyPeCas dijo...

No hay nada más bello que lo que nunca he tenido...
Es la imagen de ella en él la que él quiere...Vaya uno a saber que ocurre en un encuentro así...En cambio, esa melancolía mezclada con la esperanza y una dosis de tristeza hace más llevadero el mundo real, aquel del que no podemos escapar todo el tiempo...

Tanto palabrerío para decirte: Muy conmovedor!! Besos!!

Bitter dijo...

Hoy me dejas sin palabras wonder, me he quedado abrumada, lo conozco, conozco ese bar, y al entrar es como si se tratara de una máquina del tiempo, los contrastes entre el radiante día y la oscuridad cómoda del interior. Reconozco ese mesón largo y ajado por el tiempo, en alguna mesa una partida de ajedrez, aquella pareja del rincón, ocupada en sus celulares porque ya no les queda nada que decirse, esa pareja de amigas que sólo van para tener una excusa y arrancar de casa, y la melancolía impregnando cada espacio del bar.
Ella es una maniaca del tiempo y tiene cronometradas exactamente 2 horas de lectura, él lo sabe, por eso se arranca antes.
Mil historias para un relato corto, alimentas mi creatividad de una forma increible...

.:: El Chini ::. dijo...

wonder! lo que quise decir fue que me recontra imaginé la situación... será porque me ha pasado alguna vez? ja!
un beso!

Juan Pablo López dijo...

que yo sepa, vos a mí no me conocés...

Wonder woman dijo...

JOP... que aburrida sería nuestra vida diaria si despojamos de toda fantasía cada persona, cada rincón, cada paisaje...
Una manera de matarme sería sacarme la posibilidad de fantasear con pequeñas cosas. Muchos besos.

FANTASMA, es que veo al bar como un lugar de tránsito y estadía a la vez. Me es imposible estar en uno sin hilar historias.
Tanto insisten... me parece que le escribiré un final, para no dejar dudas. Pero debo reconocer que me fascina que cada uno de ustedes imagine el que más le gusta. Mil besos.

LUCAS, bienvenido. Te he cruzado por algún blog amigo a vos. Gracias por los elogios. Cuando quieras linkearme podés hacerlo, no tenés que pedir permiso para eso. Yo haré lo mismo porque tu blog es muy bueno e interesante. Un beso y seguimos leyéndonos.

Wonder woman dijo...

CLAUDE, me alegro que eso sea bueno. Tenía miedito de la represalia, jejeje. Besos.

Estimado JOSE, bienvenido... parece que usted también es hombre de bares. Que bueno. Un honor tenerlo por mi hogar. Gracias por los cumplidos. Beso.

MENSAJERO, la mayoría de los varones NO se tira a la pileta aunque tengan un estanque lleno de agua, no nos mienta que es muy feo eso.
Igual, no creo que la chica le haga ningún guiño, ella ni siquiera se dio cuenta que él la está mirando. Y además, así es como él la necesita. Besito.

Gracias ANDY, coincido. "Es la imagen de ella en él..." Buenísimo. Besos.

Wonder woman dijo...

BITTER!!!! Sos genial, me encanta servir de disparador para tu cabecita. Que buena despripción hiciste. Si alguna vez hago algún taller literario, me gustaría tenerte de compañera!!! Ajajaja!!! Besotes.

Lic CHINI, ok!!! Ahora si, ¿será?.... mmmm Chini, si esos bares hablaran... Besotes.

JUAN PABLO, ¿no te conozco? ¿Seguro? No nos cruzamos nunca en el Bar de la Soledad??? Besazos.

rastelman dijo...

una vez pasará, una vez tendrá final feliz... le tengo fe

Gemma G dijo...

Hola Won...el relato me llevó a pensar en la mujer del muchacho, me llevó a pensar en la otra historia , la que queda en casa.
En cosas que me cuentan o he leido, veo el lugar en que se coloca generalmente a la mujer/esposa. Bruja, aburrida, desinteresada, gorda descuidada, sin sentido del humor, rutinaria...
Para mi son justificaciones.
A veces los hombres les echan la culpa de lo que les pasa para no hacerse cargo de lo que sienten y asi no tener que asumir las consecuencias de sus decisiones.
Que pensás, mi linda?
Un besote

Sophie dijo...

Yo creo que son historias que nacieron para quedar ahí, en el bar.

Un día puede pasar que él esté allí y ella no vaya. Un día puede pasar que él no esté en ese bar y allí ella se de cuenta que quien la miraba no fue y decida cambiar de bar.

Quizás ella va porque sabe que la miran en silencio y eso sólo es lo que está dispuesta a brindar.

Son historias inconclusas y que nutren la fantasía. Son historias que ni siquiera pueden concluir en la mente de cada uno de los personajes.

Besos Woman!!! Excelente como siempre

Howard Roark dijo...

Hmmmm... No creo que él se anime a ese "mañana"...

Wonder woman dijo...

RASTEL, amigote... no forcemos al destino... Besos!!

GEMMA, te entiendo... pero fijate el comentario de Estrella y el de SOPHIE. Tené por seguro que su mujer también fantasea y le debe reclamar a su marido que ya no la escucha... o por otro lado, es lo que ambos necesitan en ese momento; ser parte de esa fantasía. Besotes.

SOPHIE, coincido plenamente. Tu lo has dicho. Besotes, dulce.

Querido HOWARD, yo tampoco. No se va a animar... Besitos.

Christian dijo...

Perdón, me colgué. Pensaba que a mi me resulto -abrazable- porque siempre pensé que decir -te quiero- a alguien conlleva siempre una dosis de algo muy de adentro, del corazón. Con lo que a algunos nos cuesta decir eso, siempre es copado, ver alguien que aunque sea lo dice... en mi caso, la lectura me sugirió tiernamente. Contemplativamente.

Cualquiera, odio escribir comments tan largos. Mucho laburo, me voy a dormir. Muacks.

Mariano dijo...

HERMOSA HISTORIA
SUAMANTE DISPARADORA DE OPINIONES ME ENCANTO.
BESOS.

Wonder woman dijo...

Sí, CHRIS, entiendo tu postura. Además, encaja perfectamente con lo poco que conozco de vos.
Me gusta diferenciar entre un "te quiero mucho" y un "te quiero". El primero habla de amor, de cariño. El segundo, de posesión.
Te dejo un beso abrazable. Chau!

Viste MARIANO?? Así es... es que mis lectores son muy generosos. Besos.