jueves, 13 de diciembre de 2007

Superpoderes

Qué maravillosa que es la música. Al igual que el cine, cierta música tiene en mí ese poder increíble de transportarme y generarme sensaciones específicas.
Por ejemplo, hay días que tengo la necesidad FÍSICA de escuchar cierta canción o ver cierta película. Y todo lo que me genera (y a la vez me sacia) ese acto, no se reemplaza con ninguna otra cosa, por más placer que me cause esa otra cosa en otro momento. Porque para esa sensación que necesito calmar, en ese instante, sólo hay una canción o una película que la satisface.
Les quiero presentar una de “esas” canciones favoritas que, por suerte para mis sentidos, es parte de la banda de sonido de “Broken Flowers” una muy buena película con un excelente Bill Murray (actorazo de raza, de esos que generan luz en la pantalla) dirigida por Jim Jarmusch.
Este tema me eleva. Me transforma en una mujer vestida únicamente con una pequeña bombacha y musculosa blanca que se contornea muy lento, gozando con cada nota, al ritmo de la música, en un living tenuamente iluminado y tomando con todos los dedos de su mano derecha una copa de vino tinto por la boca de esa copa, donde el contenido borgoña se contornea al ritmo de esas caderas que tanto le gustan a su hombre.
Se llama “There is an end” y lo interpreta The Greenhornes.
Suban el volumen, escuchen y bailen conmigo.

8 comentarios:

Oscar dijo...

Estaba todo fenómeno. La música, Murray y su amigo el negro detective, el vino (que se agarra del tallo de la copa, no de arriba, pero bue...) y tuvo que salir la vestimenta y el bailecito...
Digo yo, esa necesidad de contar plata adelante de los pobres...
Beso, y mis respetos al señor.

Wonder woman dijo...

No, si no entendiste significa que no me expresé bien. La copa esa, está agarrada no con los dedos rodeando el copón (como se agarra el pie) sino como si el borde de la copa fuera una extensión de los dedos que apuntan al piso... así es más fácil contornearse sin que se derrame el líquido.
Obvio que el vino se calienta si se lo agarra del cuerpo de la copa, aunque en ciertos tintos es recomendable porque el calor de la mano estimula aromas que a veces el vino esconde a simple vista, o gusto, mejor dicho.
Como siempre, un placer.

Oscar dijo...

Honestamente... ante la imagen de "una mujer vestida únicamente con una pequeña bombacha y musculosa blanca que se contornea muy lento, gozando con cada nota, al ritmo de la música, en un living tenuamente iluminado", por mi la copa la podrías agarrar con los dedos de las patas...
Ahora, si hilamos fino sobre temperaturas del vino, debo asumir que un living que admite esa vestimenta está más cálido que los 16/18° aconsejables para un tinto. Que por ende necesita más ser refrescado que calentado.
No, si a asquerosito a mi no me vas a ganar así nomás...

Damián de Haedo dijo...

Oscar, tal vez está fresquito el living y eso genera que se marquen ciertas partes de la fisonomía femenina en la musculosita... Ahora sí te maté, ¿no?
Coincido en todo: el placer por la música, por el cine, por el buen vino. A veces con un par de simples elementos bien elegidos podés evadirte de todo. Y también me encanta esa canción (es mi ringtone) y esa película.

Un beso!!

Leo_SCI dijo...

Superado el impacto de la imagen de "una mujer vestida únicamente con una pequeña bombacha y musculosa blanca que se contornea muy lento...", que gran tema ese el blues o jazz tocado de esa manera provocan muchas sensaciones.
Coincido que Bill Murray es un actorazo.

Wonder woman dijo...

Me alegro que les guste la canción tanto como a mi y que compartan mi admiración por Murray.
Me gustaría que filmara mucho más...
Besos.

H dijo...

Hola muy bueno todo te invito a visitar mi blog de cine http://sci-terror.blogspot.com dedicado al terror y a la ciencia ficcion ( y algo mas)
saludos
H

Beatitudes dijo...

Ese acto casi sexual me hace acordar mucho a una cancion de Nina Simone,intenta escuchar algo de ella, vas a ver. No me paso a mi eh, sino que te veo a vos asi...

Aunque una bombachita no me vendria mal... Saludos Che!